Una linterna de agua salada es una luz de emergencia muy práctica que aún puede funcionar en ambientes extremadamente fríos, incluidos campos nevados y altas montañas. No necesita baterías ni carga tradicionales. Simplemente inserta la placa de metal, vierte agua mezclada con sal, cierra la tapa y enciende.
Para las regiones frías, puedes recolectar nieve o hielo, dejar que se derrita dentro de tu tienda o chaqueta y luego agregar un poco de sal para producir agua salada. Esta agua salada se convierte en el 'combustible' que activa el sistema interno de metal-aire y alimenta la luz LED. Mientras el líquido no se congele por completo, la linterna puede seguir funcionando durante muchas horas.
En emergencias reales también se puede utilizar agua de lluvia, agua de río, bebidas o incluso orina con sal cuando no hay agua limpia. Esto hace que la linterna de agua salada sea muy adecuada para acampar en invierno, hacer caminatas en la nieve, cortes de energía durante tormentas de nieve y cualquier situación de frío extremo donde las baterías normales pierden energía rápidamente.